Perspectivas para el sector inmobiliario en Colombia

El sector inmobiliario es uno de los principales motores económicos de la nación colombiana. De hecho, la inmobiliaria y las actividades de construcción suponen un 15% del Producto Interior Bruto (PIB) del país, así como del empleo, dando trabajo a 2.4 millones de personas, según datos manifestados durante la instalación de un Congreso Inmobiliario que se realizó en Cartagena.

En lo que a vivienda se refiere, la Cámara Colombiana de la Construcción (CAMACOL) ha calculado que a lo largo de 2020 se comercializarán alrededor de 192.740 unidades residenciales en ciudades como Bogotá, Barranquilla, Cali y Medellín. En comparativa con 2019, esto se traduce en un crecimiento del 5.2%.

En cuanto a las Vivienda de Interés Social (VIS), se prevé que su crecimiento sea del 5.6%, sobre todo debido a la alta cantidad de viviendas disponibles.

Si nos fijamos en los locales comerciales, oficinas y bodegas, en líneas generales se aprecia una subida de los precios de alquiler, según manifiesta la presidenta de CAMACOL, Sandra Forero.

El Estudio de Oferta y Demanda de destinos No Habitacionales en Bogotá y Cundinamarca muestran que 541 empresas han buscado oficinas en el último año, el 89,6% en Bogotá y el 6,9% en municipios cercanos. En lo referente a bodegas, el 14% asegura que demandará una en los próximos 12 meses.

La nueva coyuntura inmobiliaria en Colombia

El cambio surgido en la sociedad colombiana y en todo el planeta en el que nos encontramos inmersos por cuestiones sanitarias, como no podría ser de otra manera, también ha afectado al sector inmobiliario, cambiando en parte las predicciones lanzadas en los meses anteriores.

Lo más probable es que desciendan las ventas y, en consecuencia, los precios. Sin embargo, algunos expertos confían en la estabilidad del mercado inmobiliario colombiano, mirando atrás y observando como durante la crisis financiera de 2008 el mercado fue menos volátil que el de economías más poderosas, como la estadounidense.

Además, también se observa que el mercado de la vivienda sigue presentando oportunidades como consecuencia del déficit de viviendas y de la existencia de compradores con liquidez y estabilidad financiera. Otro aspecto a destacar es que se espera que estemos ante una crisis de no muy larga duración.

La transformación digitales sin duda una de las vías para mejorar este escenario.

Sector Inmobiliario Colombiano

Utilidad de la firma digital en el sector inmobiliario colombiano

La compraventa y el alquiler de viviendas, locales comerciales, oficinas y bodegas son operaciones muy delicadas, y es que suponen una fuerte inversión económica que no suele hacerse a la ligera. Como consecuencia de ello, la carga documental que las acompaña es elevada, incluyendo información muy sensible por su confidencialidad.

La importancia de estas operaciones hace que tengamos que leer al detalle cada punto de la documentación, por lo que nos resulta más cómodo poder hacerlo desde casa o, incluso, llevarla a algún experto o asesor para que nos aconseje al respecto. Una vez que nos hayamos decidido a firmar, poder hacerlo de manera remota supone una comodidad para el comprador o arrendador.

Esta firma digital supone un refuerzo en lo que a la seguridad de la gestión se refiere. Con ella evitamos el fraude consecuencia de la suplantación de identidad y nos aseguramos de que el documento no ha sido modificado tras la firma, pudiendo invalidarlo en tal caso. Con ella contamos con una prueba válida en el caso de proceso judicial , pudiendo añadirle otras evidencias de tipo biométrico, geográfico o temporal.

Además, como consecuencia de la situación en la que nos encontramos, donde la movilidad es limitada, la firma digital a distancia impedirá que surjan retrasos en la formalización de las operaciones. Desde el punto de vista del comprador, éste no tendrá que aguardar, con el riesgo de que el precio suba en ese período de tiempo. Para el vendedor, se asegura de que el comprador no cambie de parecer durante la espera.

Precisamente, esta nueva coyuntura ha obligado a las inmobiliarias a acelerar en sus procesos de transformación digital, tanto en los procesos internos como en los de ventas. Florecen las llamadas PropTech (Property Technology), o también ReTech (Real Estate Technology), innovación y nuevas tecnologías aplicadas al sector inmobiliario. Teletrabajo,  comunicaciones remotas, big data, IoT, inteligencia artificial, tours virtuales o gestión documental digitalizada, donde cobra especial protagonismo la firma digital, son algunas de las tendencias más destacadas de digitalización de los procesos inmobiliarios, que están cambiando la manera de comprar una vivienda.

Aquí también cabe resaltar el auge que pueden alcanzar alternativas a la compra tradicional de inmuebles, como es el caso de las subastas virtuales. Se trata de un tipo muy particular de comercio electrónico, una modalidad que se ha mostrado en expansión el los últimos años en Colombia. Concretamente, en 4 semanas entre marzo y abril, las transacciones de esta clase han aumentado un 9.9%

A modo de conclusión podemos afirmar que, si bien la firma digital ya suponía una clara ventaja para empresas inmobiliarias y sus clientes, ahora ha pasado a ser casi una prioridad por sus características de movilidad, seguridad y legalidad. Todo ello dentro de un sector que, pese a las circunstancias, sigue presentando grandes oportunidades.